De nuevo he conseguido sacar algo de tiempo para volver a la fotografía que más me ha apasionado siempre, la fotografía nocturna. En esta ocasión acompañado por dos amigos, mi buen amigo Miguel y un nuevo acompañante de la noche, Oscar, siempre que se practique la fotografía de paisaje nocturno recomiendo ir acompañado por los trances indeseados que pueden ocurrir en la oscuridad.

En esta ocasión realizamos una ruta, empezamos en el convento abandonado de la Madre de Dios, en Valverde de Leganés, donde practicamos algunos encuadres generales de este singular edificio, y aunque el cielo estaba totalmente cubierto por un manto espeso de nubes y no pudimos hacer alguna que otra fotografía que teníamos planificada el resultado no fue del todo malo.

Convento de la madre de Dios

 

 

Posteriormente a esto nos desplazamos hasta un gigantesca encina de mas de 32 metros de copa que por su gran tamaño nos dificultó bastante los encuadres, la encina está denominada como Encina Madre y puedo asegurar que su tamaño impresiona. De allí nos marchamos con una frase en la mente: “a este sitio tenemos que volver”

Encina Madre

 

 

 

Continuamos con la ruta, y esta vez nos desplazamos hasta el pueblo de Nogales, allí subimos hasta el castillo, fortaleza medieval construida en el siglo XV con una torre, la del homenaje, de 35 metros de altura y 13 de lado siendo de planta cuadrada al igual que la muralla que rodea el recinto. La iluminación ambiental era algo compleja, por una parte los típicos faroles de las casas y por otra los grandes focos, nos complicaron ajustar perfectamente el balance de blanco de nuestras cámaras, aún así el resultado mereció la pena.

Castillo de Nogales

 

 

 

Torre del Homenaje

 

Localización del convento de la Madre de Dios

Convento Madre de Dios, Valverde de Leganés

Localización de la Encina Madre

Encina Madre

Localización del Castillo de Nogales

Encina Madre

Puedes ver las imágenes de esa noche pinchando aquí    Fotos

Se agradecen comentarios y se contestan dudas